Herzog y el robo de una cámara

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El cineasta alemán Werner Herzog se encuentra de visita en La Habana para impartir un taller de creación en la Escuela Internacional de Cine de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños. Como parte de esta visita la Cinemateca de Cuba organizó una retrospectiva del autor en el cine 23 y 12, ciclo que abrió el miércoles 8 de marzo con la presencia del cineasta.

La muestra comenzó con la proyección de Aguirre, la cólera de Dios. En el encuentro, el autor de clásicos como Nosferatu, exhortó a los jóvenes cineastas cubanos a que no se detuvieran por cuestiones de financiamiento, sino que se lanzaran a filmar. Opinó, además, que Cuba nunca había sido tan visible en el mundo como ahora, y que esto debía aprovecharse.

También como parte de la estancia de Herzog en Cuba se prevé una clase magistral el próximo sábado 11, luego de la presentación de su documental Signos de vida.

El cineasta, en conferencia de prensa a su llegada a la Isla, habló sobre su quehacer en el cine. “Este trabajo me ha hecho apreciar el valor del dinero y el ser autónomo. La independencia es un mito, la autonomía es algo diferente. Solo lo que filmaste la última Navidad con tu familia es independiente. Todo lo demás necesita dinero y distribución. Y necesita cámaras de alto calibre, lo que sea. Claro, siempre debes atenerte a tu propia cultura. No trates de adoptar una cultura foránea. No trates de adoptar a Hollywood, por ejemplo, en tus filmes. Haz lo que está en ti. Siempre se requiere coraje para creer en tu propia visión, no importa lo que piense el resto del mundo. A veces necesitas tener una cierta cantidad de energía criminal para hacer lo que quieres”.

Comentó que es muy difícil dar consejos generales, “porque sería diferente con cada uno de ustedes. Pero, claro, tengo mi propia Escuela de Cine: la Rogue Film School. Fundé esta escuela donde no hay más nadie para dar clases, solo yo. Es una pasantía de un largo fin de semana que normalmente organizo una o dos veces al año, máximo. Solo enseño algunas cosas para todos. Una es: nada de cultura de la queja. La otra es tratar de ser autónomo tan rápido como puedas. Y es como comencé. Robé una cámara para filmar”.

Sobre sus proyectos más inmediatos informó que está ocupado en estrenar dos películas de ficción: La reina del desierto (2015) y Sal y fuego, rodada en Bolivia. “En estos momentos tengo tres o cuatro proyectos de largometrajes, pero vienen como ladrones en la noche, nunca los invito. Como todos mis filmes, nunca los invito completamente”.

El cineasta alemán también ha dirigido ópera. “He aprendido bastante de la ópera acerca de encontrar mi propia voz. Muy frecuentemente le digo a los cantantes, a los protagonistas: cada canción que cantas es correcta, pero quiero oír tu voz. Quiero sentir tu Yo”.

La muestra retrospectiva del director alemán se extenderá hasta el domingo 19 de marzo, en el cine 23 y 12.