Ya no es antes: donde habita la memoria

Durante las próximas semanas se exhibirá en los cines el filme cubano Ya no es antes, del director Lester Hamlet. Esta película, producida por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, cuenta con las actuaciones de Isabel Santos y Luis Alberto García.

Director y actores, junto a parte del equipo creativo, hablaron en conferencia de prensa sobre la experiencia de hacer este largometraje.

Sobre la memoria como tema central en su producción cinematográfica, y en esta más reciente, el realizador comenta: “Cuando selecciono una historia son aspectos que me dominan, pesan mucho. Toda esa suerte de evocación que aparece en Tres veces dos, luego en Casa vieja, Fábula y ahora se retoma en este filme. No soy conciente, ni lo busco así, son una series de coincidencias como que el personaje masculino de esta película se llama Esteban igual que el de Casa vieja.”

El reconocido director de fotografía Raúl Pérez Ureta rememoró que al comenzar la película el asunto de usar una casa como única locación era un problema. “Creo que en algún momento propuse hacerla en un estudio, para iluminar mejor, porque la historia se va desarrollando mucho con la luz. Pero Lester me convenció de que fuera en una casa, para que tuviera el sabor de la gente habitando en ella. Otro de los retos fue iluminar un tercer piso de una microbrigada que era muy bajita.

“Así surgieron desafíos que se fueron venciendo. Una vez le preguntaron a un director cuál era la relación entre director y fotográfo y él dijo que era una relación de hermano mayor y hermano menor que van confraternizando. Lester es un hombre capaz de oír y defender sus criterios, y fue una relación muy bonita. Reinó durante todo el rodaje una confraternidad que fue cómplice para que la película pudiera llegar a los cines”, indicó el Premio Nacional de Cine.

Sobre la construcción de su personaje, Isabel Santos rememora: “Cuando en la película se habla de envejecer en soledad, eso es una idea que me marca mucho. Casi toda nuestra generación ha envejecido sola, porque los hijos no están, porque decidimos vivir en la Isla, porque los amigos se nos han ido. A veces abrimos la agenda de telefóno y decimos: no tengo a quien llamar.

“Creo que esas son las situaciones que le puse a ese personaje, creo que Mayra sabe mirar cosas que quienes están dentro no ven. Y Lester eso lo defendió muchísimo. Fue un trabajo hermoso, porque era volverme a encontrarme con Luis, en una locación díficil y medirnos”.

Sobre la relación entre ambos, que se iniciara en el cine con el filme Clandestinos (Fernado Pérez, 1987), Santos afirma: “Luis Alberto y yo hemos vivido cosas muy duras, y eso no lo puede romper ni borrar nadie, aunque no nos veamos todos los días, cuando nos sentamos todo está. Hay cosas que nos unen.

“Aunque la gente suele decir que con Luis Alberto e Isabel todo se resuelve, no es así, hay que dirigirnos, para que los directores se den cuenta que nosotros también tenemos muchísimos miedos, que pedimos tiempos, que damos patadas en el piso si la secuencia no sale”.

La interpretación de Esteban le valió a Luis Alberto García el Coral de actuación masculina en la edición 38 del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.

“Es un personaje que me atrajo. Yo conocía la obra, la vi en su momento en el teatro. Pero leí lo que escriberon Mijail Rodríguez) y Lester, y aunque no tuvimos tiempo de prepararnos mucho, acepté porque creo que los artistas tienen la obligación de decir sonrientes lo que está pasando en su país y con la gente de su país. Y cuando digo la gente de mi país, es la que vive tanto afuera como adentro.

“Esteban no es un frustado, todavía cree. Todavía tiene fuerzas para creer, yo también. Esteban sabe perdonar. Él sabe que el futuro está en admitir al que no es igual, y levanta la cabeza, se cae, pero la levanta”, expresó el actor.

El binomio Mijail Rodríguez-Lester Hamlet comienza en Casa Vieja (2012) y continúan en este filme adaptado de la obra Weekend en Bahía del dramaturgo Alberto Pedro.

Sobre los intereses que los impulsan a trabajar juntos, el guionista refiere que “los dos proveníamos del teatro y sentimos una afinidad especial con el mismo. Apreciamos el tesoro que hay en la dramaturgia cubana de buenos textos y demás.

“Lester tenía la idea de hacer la película en una sola locación eso tiene sus motivaciones y se pueden decir cosas de estos tiempos.

“Emprendimos un camino parecido al de Casa…, repasamos el texto original y vimos cómo esa historia sobrevivía al paso del tiempo, cómo se actualizaba. Fue todo muy cuidadoso. En un principio actualizamos la obra, pero manteníamos la edad de los personajes, después eso fue cambiando, y finalemente los personajes envejecieron tanto como la obra misma, lo cual supuso un reto muy interesante, porque casi sin darnos cuenta empezamos a abordar cuestiones fundamentales del momento que estamos viviendo”.

En ese sentido Hamlet argumenta, “otra cosa también importante para la adaptación era convertir un texto eminentemente teatral en un guion cinemtográfico. Pasar de una sala que es donde ocurre la obra de teatro, a un apartamento, darle cinética. Un apratamento además que es del modelo pastorita, el cual simbólicamente resume el inicio de la Revolución.

“Aunque Mijail y yo hicimos la adaptación, este es un texto que se mantuvo vivo, incluso durante el rodaje. Lo primero que ocurría es que Luis Alberto, Isabel y yo revisábamos las escenas, los diálogos, prácticamente reescribir todo cada día, primero por ser ellos los actores que son. Nadie tiene más claro cómo habla un personaje que su actor”.

Entre los reconocimientos más importantes con que se estrena nacionalmente Ya no es antes se encuentra también el Coral de la popularidad en la pasada edición del Festival de Cine de La Habana.

Sobre el hecho Luis Alberto opina: “Yo no me esperaba que ganara el Premio de la Popularidad, todavía hoy me estoy sorprendiendo, y asumo que no dejaré de sorprenderme cuando la pongan en los cines. Yo pensaba que a los jóvenes les iba a reslutar una película díficil de entender. Pero para mi sopresa hay jóvenes que ya vieron la película, y me dicen que estoy rotundamente equivocado, que lo entienden y muy bien. Y cuando les pregunto cómo me dicen, porque tengo a mi mamá y a mi papá en mi casa. Si el público votó por esa película es que no todo está perdido”.

“Ese premio habla del gusto que tiene el público cubano por su cine y de lo importante que es para nosotros los cubanos vernos reflejados en la pantalla. Eso me hace pensar en los esfuerzos que estamos haciendo para conseguir producir más cine cubano, que es fundamental”, afirmó Mijail.

Para Lester, “el premio del público es en gran medida el premio a los actores, a su permanencia en el cine, a la defensa que ellos hacen del cine y a la lealtad que tienen al interpretar esas historias de extrema cubanía y honestidad.”