Intercambian especialistas cubanos y estadounidenses sobre historietas y cómics en La Habana

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En la sede de los Estudios de Animación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos se efectuó un intercambio profesional entre especialistas y directivos cubanos y estadounidenses acerca de la producción de cómics e historietas y sus vínculos con el cine y los videojuegos.

En este evento participaron un grupo de escritores, dibujantes y directivos, representantes de la industria del cómic en Estados Unidos, que intercambiaron con especialistas cubanos sus experiencias, modos y herramientas para la creación, producción, promoción y comercialización de los mismos.

Esther Hirzel, directora de los Estudios de Animación del ICAIC, dio la bienvenida a los asistentes y presentó a los especialistas cubanos entre los que se encontraban directores de dibujos animados, historietistas, representantes de instituciones culturales y de editoriales como Abril y Pablo de la Torriente Brau, –que publican historietas– entidades del Ministerio de Educación, artistas, realizadores y productores de videojuegos.

“Hoy es 19 de mayo, un día especial para todos los cubanos porque recordamos a nuestro Apóstol José Martí en un aniversario más de su caída en combate en 1895; recuerdo que él decía que el arte preserva las naciones, salva la tierra; hoy cubanos y norteamericanos vamos a dar un paso más en el acercamiento desde el arte y la cultura para enriquecernos mutuamente”, expresó Hirzel.

Martha Donato, presidenta de la compañía MAD Event Management, con una experiencia de veinte años organizando convenciones y eventos en el mundo e impulsora del encuentro, comentó que en la visita que efectuó a Cuba el pasado año quedó muy impresionada con el trabajo que realizan los Estudios de Animación y ese fue el estímulo para llevar a cabo este evento: “Hemos trabajado muy duro para garantizar el éxito y estamos seguros que esta será la primera acción de una más larga colaboración”.

Martin Glyn, director general de esa compañía, se refirió a las palabras de Hirzel y enunció: “La cultura es el puente que existe entre toda la humanidad. ¡Martí!” y ratificó que estaba seguro que este sería “el comienzo de una gran amistad”.

Dennis Calero, escritor y dibujante, desde su intervención, la cual inauguró teóricamente el intercambio, dejó claro que “el cómic es arte y negocio al mismo tiempo” y seguidamente Dan Didio, coeditor de DC Comics de la Warner Brothers; Matt Hawkins, presidente de COO of Top Cow; Ron Marz, editor jefe de Ominous Press y Vince Hernández editor jefe de Aspen Comics, analizaron desde sus experiencias el proceso creativo de los animados.

Para esto prestaron atención al equipo escritor-dibujante- editor; la responsabilidad de cada cual y la necesaria cooperación entre ellos; la importancia de la retroalimentación con los lectores y el respeto a los mismos; la dificultad que enfrentan los escritores literarios al pasar a la escritura de historietas, y la apropiación para la producción de la tecnología digital; en esto coincidieron en que “ las herramientas son diferentes pero lo más importante sigue siendo la historia, el pensamiento del escritor pasa al soporte que sea; ahora lo que ya no hay es arte original”.

Dan Didio, señaló que su compañía DC –productora de Superman, Batman, Wonder Woman, entre otros– tiene el reto de mantener el interés y pasión de los lectores por personajes como SM que ya han cumplido ochenta años. “Vamos cambiando las historias, adaptándolas a los nuevos lectores y contextos, pero la esencia de los personajes tiene que mantenerse incólume al igual que el hecho de ser historias que nunca terminan, pues está en su naturaleza la continuidad”.

Este comentario es revelador del vínculo arte-negocio ya enunciado, y expresa la tensión que se crea entre la creación y la búsqueda de ganancias. Para hacerlo todo más claro, Didio reveló que el término de tiempo en que se demora el proceso entre el surgimiento de la idea y la publicación es de aproximadamente un mes y los dibujantes realizan alrededor de cinco páginas semanales; participó que su compañía produce quinientos títulos mensuales, en “tiradas determinadas por el pedido de las tiendas de cómics” y que “según la demanda de los personajes estas pueden ir desde 250 mil hasta 25 mil ejemplares”. Asimismo apuntó la alta solicitud de las colecciones de cómics que aseguran ediciones de más de 750 mil ejemplares.

También se conoció que productoras como Aspen Comics, tienen otro tipo de acercamiento al público a través de canales de distribución alternativos.

Mat Hawkins aseguró que una de las razones de la participación en este encuentro es el deseo de conocer el trabajo que desarrollan los escritores, dibujantes y editores cubanos de historietas.

Didio subrayó que en el momento en que irrumpe la tecnología digital en el mundo del animado muchos pensaron que desplazaría a los impresos pero “atendiendo a las estadísticas de los últimos diez años se aprecia la supremacía de las ventas del cómic físico”.

A partir de esta realidad los participantes reflexionaron en las causas de este fenómeno y en los hábitos del público, particularmente en los EEUU. Recordaron que los cómics son una tradición en ese país; “la gente mantiene la costumbre de ir un mismo día de la semana a la tienda a comprarlos; los fans los coleccionan; son parte de la cultura estadounidense”.

No obstante, explicaron que existe una buena acogida de la plataforma digital por los lectores y en el caso de los creativos esta asegura mayor competitividad y rapidez en la realización , pero tiene en su contra, según la opinión de Denis Calero, “que no conquista el impacto que logra el cómic físico pues desaparece en la pantalla por problemas de tamaño y por la imposibilidad de la doble página como en el impreso; como artista igualmente pierdes interés por la falta del impacto del cómic tradicional”.

Ron Marz afirmó que la próxima generación de la realidad aumentada –fenómeno que está siendo investigado en Cuba, según se anunció por los Estudios de Animación– , “cuando llegue al mercado quizás el próximo año será un paso adelante en cómo interactuar con el mundo, lo va a cambiar; será una forma nueva de hacer las historietas, la gente será parte de la historia y de una forma muy atractiva; se introducirá a través de los cómics que son una gran forma de contar una historia y son universales”.

Al tratar el tema de las historietas para niños, se reiteró la tradición cultural de este producto y el hecho de que los pequeños aprenden a leer con libros de imágenes y textos, como una forma de aprender a relacionar estos, que son los elementos básicos que componen las historietas.

Martin Glyn reconoció la importancia educativa que se da en Cuba a las mismas: “Este es otro de los motivos de nuestra visita, el tratamiento que ustedes dan a las esencias de la edad y sus problemáticas a través de las historietas”.

Delano indicó que en su país los cómics están muy asociados solo a los superhéroes y cuando hacen presentaciones en escuelas los profesores piensan que se está hablando de violencia exclusivamente.

Se da el caso de que no se aprecian las historietas y los cómics como parte de las Bellas Artes – algunos los llaman “el noveno arte”– y de los dibujantes como artistas. “En Estados Unidos, para las personas promedio, no tenemos conexión con las Bellas Artes”, aseveró Delano. “Me gustaría un mundo donde se respete lo que hace cada cual, pero no es en el que estamos viviendo, por lo que hay que hacerlo lo mejor posible y que las personas lo sepan”.

Jorge Oliver, creador del Capitán Plin y otros personajes cubanos, se interesó por el paso al cine de superhéroes de los cómics y si las productoras cuidan que estos no se tergiversen en la versión cinematográfica. Didio expuso las experiencias de DC y anotó que en general se confía en cómo el cine va a interpretar a los personajes pues lo importante es que no pierdan su esencia. “En los momentos en que se han cometido errores, acertadas versiones futuras los han corregido”.

Los participantes cubanos, tanto escritores como dibujantes y otros especialistas, mostraron un alto nivel de conocimiento y actualización de las técnicas más modernas para la creación de historietas.

A propósito, se indagó en cuanto a las producciones transmedia y como resultado se conoció que se considera a las historietas como “la punta de lanza” para estas producciones, por la gran retroalimentación que se logra con el público. “Es la semilla que se planta y muchas se convierten en películas, programas de televisión o videojuegos”.

Al iniciar el análisis del estrecho vínculo entre historietas y videojuegos, se sumó a la discusión John Nee, con una amplia experiencia en la producción de estos últimos; el experto manifestó que este es un negocio en el que se invierten grandes presupuestos pues es un entretenimiento que acogen millones de personas en el mundo.

Añadió que en muchos casos, al llevar un cómic a videojuego, los productores contratan al escritor original, el que tiene que hacer una transición para el cambio de universo, intentando que los personajes no pierdan su naturaleza.

A la pregunta de si existen leyes que regulen desde lo ético la producción de los cómics, a partir fundamentalmente de la violencia que caracteriza a muchos de estos, los especialistas estadounidenses respondieron que existen compañías que tienen una autorregulación pero no existe intervención estatal ni legislativa.

Algunos de ellos consideraron que, efectivamente, deberían existir estas regulaciones legales sobre todo para los videojuegos infantiles, pero otros entendieron que son los padres los encargados de regular a qué juegan sus hijos y que si se les cría bien en todos los aspectos de la vida, los video juegos no pueden cambiar su forma de ser.

Matt Wierman, joven doctor en ingeniería aeroespacial, astronáutica y aeronáutica por la Universidad Pordue, que actualmente es analista y diseñador de propulsión espacial en la compañía Virgin Galactic, fue el protagonista del cierre del evento.

El diálogo con el científico versó principalmente acerca de la correlación entre la investigación en este campo y la ciencia ficción y en su aplicación tanto en los cómics como en la literatura; el joven estudioso resaltó la trascendencia en este sentido de Julio Verne, su precisión y amplias investigaciones. Dijo que “la buena ciencia ficción trata de predecir el futuro lo más posible y contar buenas historias”.

En las conclusiones, Esther Hirzel declaró que “hemos llegado al final de este interesante, apasionado y fructífero evento que reiteramos puede ser el inicio de una buena conexión y relación futuras”.

Posteriormente, los participantes realizaron una visita a los estudios de Stop motion de Animados del ICAIC, donde recibieron una explicación detallada de los especialistas cubanos acerca de sus trabajos.

Tomado de: Cubarte.