Un Festival que trasciende el universo cinematográfico

Comentario

Conocer de cerca la documentalística cubana es un sueño que he ido logrando de a poco, dado que la tarea es muy ardua. Pero ser parte del Festival Internacional de Documentales Santiago Álvarez in memoriam desde hace dos años como directora de Prensa es una dicha que pocos han tenido en sus vidas.

Hablar del Festival es hablar de experiencia y enriquecimiento profesional en primer lugar, pero hay espacio para otras impresiones, como las de la amistad y el conocimiento histórico-cinematográfico.

Aun cuando cada año el Festival está dedicado a la cinematografía de una nación distinta, de forma general está consagrado a uno de los documentalistas cubanos más destacados del siglo XX, Santiago Álvarez Román.

Dicho evento es organizado desde sus inicios en la ciudad de Santiago de Cuba, cuando un grupo de jóvenes miembros de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) le proponen en el 2001 a la viuda del cineasta Santiago Álvarez y directora del Festival, Lázara Herrera, realizarlo en la Ciudad Héroe; pues el sueño de Santiago era celebrar un festival que ponderara el séptimo arte político cerca de la frontera con la Base Naval de Guantánamo.

Dentro de su contexto se convoca también a concursos de proyectos y fotografía fija. Los jurados están constituidos por figuras de prestigio, y cada año seleccionan las obras que por su calidad pueden competir.

En sus primeros años, el Festival se celebró de manera alterna, pero desde 2017 se ha celebrado de forma anual. Anteriormente, en el año en que no se realizaba, se convocaba a un evento teórico nacional sobre el cine documental titulado El mundo de Santiago Álvarez, NOW, con la participación de profesionales del cine, tanto nacionales como extranjeros.

El Festival se desarrolla gracias a la colaboración del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), del Centro Provincial de Cine y del pueblo de Santiago de Cuba, además de otras instituciones, organizaciones cubanas y foráneas en general, y personas que gustan de este género.

En marzo de 2019, cuando se celebre el centenario del nacimiento (8 de marzo) de Santiago Álvarez, el Festival dedicará su emoción y razón a Cuba como país invitado. Según Teresa Herrera, coordinadora general de la Oficina Santiago Álvarez, “el cine de este realizador está sustentado en una estética altamente humanista, y posee una creatividad artística excepcional, además, ha contribuido al conocimiento de las causas más justas de la humanidad. Su impronta imperecedera queda como plataforma y herencia de los más altos valores del cine documental”.

Este importante Festival de documentales, único en Cuba, es un potente escenario donde los cineastas pueden dejar su huella sobre las disímiles temáticas que acoge la humanidad. Es, sin lugar a dudas, un arma de lucha.