Festival del Cine Francés en Cuba

Comentario

El Festival del Cine Francés en Cuba, auspiciado por la Alianza Francesa, los servicios culturales de la embajada de ese país en Cuba, el grupo francés Cinemanía, el ICAIC y la Cinemateca de Cuba, surgió hace poco más de veinte años, con un grupo de películas que se mostraban en el cine Chaplin de la Cinemateca de Cuba. Muy lejos estaba entonces de convertirse en el evento que ha devenido hoy en día, una muestra que se extiende por la geografía de la Isla, con la presencia de una importante delegación cada año y la masiva asistencia de los cinéfilos cubanos. Solo en 2018 la cifra fue de más de 20 000 espectadores.

Sería interminable mencionar los numerosos cineastas que han estado en nuestro país para atender el Festival: actores-directores como Agnès Jaoui y Albert Dupontel, realizadores al estilo de Jacques Perrin, Karim Dridi, Claire Denis, Marion Vernoux, Laurent Cantet, Christophe Barratier y Costa-Gavras, e intérpretes de la estatura de Geraldine Chaplin, Jean-Claude Dreyfus, Sergi López, Mathilde Seigner, Gérard Jugnot, Lambert Wilson, Arthur Dupont y  Pierre Niney, y especialmente estrellas como los comediante Pierre Étaix y Pierre Richard o las actrices Sandrine Bonnaire e Isabelle Huppert. 

La actriz Isabelle Huppert.

Sería muy extenso proceder a la enumeración de los filmes de ficción que se han mostrado en estas ediciones del Festival del Cine Francés, el cual, en ocasiones, además, ha incluido cine africano francófono, documentales y largometrajes animados. Pero para percatarse de la importancia de este evento se hace imprescindible mencionar que en los cines cubanos se han apreciado cientos de importantes títulos gracias al Festival. Buena parte de estas cintas han sido presentadas por sus creadores en el escenario del Chaplin, y en no pocas ocasiones su estreno en Cuba ha coincidido con su primera aparición en las pantallas de Francia.

Hay que decir, además, que desde hace varios años se proyectan en el evento películas clásicas francesas magistralmente restauradas tales como Los niños del paraíso, Casco de oro, Los amantes, Pedrito el loco, El desprecio y El ejército de las sombras, y que, además, estos encuentros han propiciado cada año un fructífero intercambio entre cineastas franceses y cubanos y entre los visitantes y nuestro público, a través de sus veintiuna ediciones.

Para los cubanos, amantes del cine francés desde hace décadas, el Festival constituye un momento único en el año para disfrutar de estos productos culturales, y manifiestan un entusiasmo que solo se observa en otro momento del año, en el mes de diciembre, durante las sesiones del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.