Linda Soriano

Ana Betancourt: la voz de la mujer cubana

Mar, 12/05/2020 - 11:31

“Te hice la prueba para Amalia, pero he visto en ti a Ana Betancourt”, le dijo Rigoberto López a Linda Soriano durante el proceso de casting que esta realizó para la película El Mayor

Quizás fue la fuerte personalidad de la actriz lo que llevó al realizador a vislumbrarla en ese personaje, pues de ello han sido pruebas diversas entregas en la pantalla grande en filmes como Nido de mantis (Arturo Sotto), Vientos de La Habana (Félix Viscarret) y Un traductor (Sebastián y Rodrigo Barriuso). 

Lo que sí se conoce con certeza es que cuando Soriano aceptó representar a Ana Betancourt, para ella, según sus propias declaraciones, comenzó un viaje lleno de descubrimientos, amor y admiración hacia una de las precursoras más importantes en la lucha por los derechos de la mujer. 

Sobre su trabajo en la que sería la última película de Rigoberto López, Cubacine conversó en exclusiva con la actriz. 

¿Amalia Simoni o Ana Betancourt? 

Aunque el mismo día en que me citaron para el casting se hacían pruebas para Amalia y para Ana, solo defendí las escenas que con anterioridad me habían dado para interpretar a la esposa de Ignacio Agramonte. Ese día, según mi percepción, mi interpretación había sido satisfactoria para Rigoberto.  

Tiempo después me cita para un nuevo encuentro en el que valoraría mi físico y cómo luciría este junto al protagonista de la cinta, que aún no se había definido. Ese mismo día, con una sonrisa en su rostro, me propone el personaje de Ana Betancourt, recuerdo que me dijo: “Me encantaría que lo hicieras”.

Y de esa manera llegué a convertirme en la Betancourt, que según sus propias palabras, había visto en mí. 

La actriz en el personaje…

Interpretar un personaje de época implica un fuerte y riguroso estudio. Como actriz tuve que enfrentarme al aprendizaje de disímiles costumbres y maneras de expresarme tanto verbal como gestualmente. 

Lo primero que hice fue entender su manera de pensar, tenía que darle vida a una camagüeyana que amaba su patria, a su esposo y muchas causas humanas que la motivaron a entregarse en cuerpo y alma a la lucha por la independencia de Cuba. Creía fielmente en el subvalorado potencial de la mujer y se consideraba portavoz de todas esas ideas progresistas. 

Estos y otros conocimientos los adquirí de poco en poco con la ayuda de historiadores y mis investigaciones personales. Además, también busqué en la Ana Betancourt que existe dentro de mí y de muchas otras mujeres que son capaces de todo por defender lo que aman. 

¿Cómo se sintió encarnar a esta mujer tan representativa de nuestra historia independentista?

Su nombre está marcado por un respeto y una admiración invaluable y eso lo percibí desde el primer contacto que tuve con sus ideas durante mis estudios primarios. Por lo que fue un gran reto darle vida y por ello traté de honrar cada palabra que salió de sus labios. 

En cada escena intenté defender a todas las mujeres que han sido y continúan siendo silenciadas. Agradezco eternamente la oportunidad que tuve de interpretar a un personaje como este, con el que pude desde mi corazón gritar por aquellas que aún en nuestra actualidad sufren discriminaciones y abusos. 

¿Qué implicación pudiera tener este papel en su carrera artística? 

Considero que poder participar en una película como esta es uno de los grandes regalos que tiene mi profesión, por lo que siento que mi carrera florece cada día más al tener la dicha de verme implicada en este gran proyecto. Siento orgullo de haber dado mi voz, mi cuerpo y mis sentimientos en pos de rememorar a esta grandísima mujer y eso, por encima de otras cosas, me ha hecho crecer también. 

Planes futuros…

Desde que me gradué he tenido encuentros con el cine, algo que agradezco profundamente pues conocí su mecanismo. Confieso que en cada proyecto en el que me he involucrado, aunque han sido personajes pequeños, he quedado flechada con la magia de este arte. 

Por eso es que tengo la esperanza de que aumenten las producciones en nuestro país y con ellas se incremente el trabajo.  

Por el momento, aunque quisiera, no hay nada de cine. Solo me queda pendiente la serie televisiva Rompiendo el silencio, en donde el tema principal es la violencia de género. Así que podrán verme nuevamente dándole voz a la mujer cubana.