Corazón salvaje

Cinerama internacional

Lun, 18/05/2020 - 10:33

Hace 40 años, justo en mayo de 1980, el jurado del Festival de Cannes fue incapaz de decidirse por un solo filme para otorgar la Palma de Oro, y compartió este reconocimiento entre dos títulos que significaron la consagración absoluta de sus respectivos autores: La sombra del guerrero, del japonés Akira Kurosawa, y All That Jazz, del norteamericano Bob Fosse. Épica descripción del Japón medieval, con un preciosista uso del color, La sombra del guerrero fue reconocida mundialmente por su diseño de producción y vestuario, al igual que la autobiográfica All That Jazz, musical fellinesco y bergmaniano, donde un famoso coreógrafo sueña con montar un espectáculo coreográfico-musical concentrado en su propia muerte por infarto. El reparto de premios estuvo signado por la polémica, pues algunos jurados acusaron al presidente, Kirk Douglas, de ignorar los valores de Mi tío de América, de Alain Resnais, que terminó ganando el Premio Especial del Jurado.

Hace 30 años, justo en mayo de 1990, cayó como una bomba el momento en que el presidente del jurado, Bernardo Bertolucci, anunció ganadora de la Palma de Oro a Corazón salvaje, escrita y dirigida por David Lynch, y basada en la novela homónima de Barry Gifford sobre dos forajidos, Sailor y Lula (Nicholas Cage y Laura Dern), quienes deciden escaparse a Nueva Orleans en una huida que desatará sórdidos recuerdos. El día de su estreno, el filme fue calificado como un electroshock sobre Cannes, tórrida road movie que combinaba sexo, drogas, violencia y rock and roll, en un retrato inquietante de América, con sarcásticas alusiones a El mago de Oz y a las películas de Elvis Presley. Con una puesta en escena controvertida, rayana en el mal gusto, Corazón salvaje desnuda una sociedad inculta, provinciana, egoísta, sedienta de dinero y poder, y con la mente embotada por la televisión y los cómics.

Hace 20 años, justo en mayo de 2000, el melodrama lacrimógeno Dancer in the Dark fue admirado y discutido por la crítica en su estreno en Cannes. Dirigida y escrita por Lars Von Trier, la película obtuvo la Palma de Oro y el galardón a la mejor actriz para Björk, quien además compuso e interpretó el puñado de canciones que forman parte del argumento, y que integrarían luego el álbum Selmasongs. Catherine Deneuve aparecía en un papel secundario, en una suerte de guiño a musicales franceses que ella protagonizó en los años 60, como Los paraguas de Cherburgo y Las señoritas de Rochefort. Fue la tercera película de la trilogía fílmica Corazón dorado, de Von Trier, en la que se incluyen Rompiendo las olas y Los idiotas

Hace 10 años, justo en mayo de 2010, la película tailandesa El tío Boonmee que recuerda sus vidas pasadas, escrita y dirigida por Apichatpong Weerasethakul, fue la ganadora de la Palma de Oro, y así el director se convirtió en el primer tailandés en recibir este premio. La historia se centra en los últimos días de la vida del tío Boonmee, quien explora o recuerda tiempos mejores en una suerte de diario personal con momentos fantásticos y surrealistas, vinculados al tema de la memoria, la transformación y la extinción. Cada uno de los rollos de película expresa un estilo de grabación diferente: “cine antiguo con actuaciones rígidas acompañado por una puesta en escena clásica”, “estilo documental”, “disfraces y drama” y “estilo personal del autor con largas tomas en las que aparecen animales y gente conduciendo”. El tío Boonmee… fue una de las últimas películas grabadas analógicamente, puesto que en todas partes del mundo se utilizaba el digital.

(Tomado de Cartelera Cine y Video, nro. 174)