COLUMNA
Antonio Mazón Robau
Deborah Kerr

Deborah Kerr: Centenario de una dama inglesa

Jue, 08/19/2021

Nacida en Escocia el 30 de septiembre de 1921 con el nombre de Deborah Jane Kerr-Trimmer, la famosa actriz Deborah Kerr fue tímida e insegura desde muy pequeña, por lo cual recurrió a la actuación para expresar sus sentimientos. Así inició una carrera teatral en el Open Air Theatre y en el Oxford Repertory Company que se extendió entre 1939 y 1943. 

Una tía de Kerr, estrella de la radio, habló con un productor de cine que le permitió a la actriz debutar en la pantalla grande en un pequeño papel en el filme Major Barbara (1941), según la pieza teatral de Bernard Shaw, y luego interpretó Love on the Dole (1941). Muy pronto se convirtió en toda una estrella del cine británico, con personajes en Vida y muerte del coronel Blimp (The Life and Death of Colonel Blimp, 1943), Separación peligrosa (Vacation From Marriage, 1945), que obtuvo el Oscar a mejor guion, y consolidó su carrera en el viejo continente, así como en la famosa película de 1947 Narciso negro (Black Narcissus). Ese año se trasladó a Hollywood y fue contratada por la MGM, a través de la cual obtuvo éxitos con filmes como Mercaderes de ilusiones (The Hucksters, 1947) y Quo Vadis (1951). 

Mujer con clase, delicada, bella y excelente actriz, a Kerr solo le ofrecían por lo general papeles de refinada dama inglesa, razón por la cual insistió en conseguir el rol de la adúltera en el que sería un renombrado filme de los años cincuenta, De aquí a la eternidad (From Here To Eternity, 1953). Lo logró, consiguió su segunda nominación al Oscar y a partir de entonces le dio un nuevo giro a su carrera con papeles diferentes. 

Otro momento importante de su trayectoria fue Te y simpatía (Tea and Sympathy), que le permitió alcanzar enorme éxito durante sus representaciones en Broadway, en un papel que también representó en este filme de 1956, año trascendental en su carrera en el que además personificó a la institutriz Anna en uno de sus más recordados filmes, El rey y yo (The King and I, 1956). Pero excelentes también fueron sus actuaciones en otras cintas del período: El cielo fue testigo (Heaven Knows, Mr. Allison, 1957) con Robert Mitchum, Algo para recordar (An Affair To Remember, 1957) junto a Cary Grant, Mesas separadas (Separated Tables, 1958) con Burt Lancaster, Rita Hayworth y David Niven, Mi amada infiel (Beloved Infidel, 1959) con Gregory Peck, Tres vidas errantes (The Sundowners, 1960), por la cual fue nominada al Oscar, y Los inocentes (The Innocents, 1961). 

A partir de 1968 se distanció del cine. En las siguientes décadas, solo hizo teatro y televisión, y rodó sus últimos filmes en 1985 y 1986.

Kerr recibió durante su carrera seis nominaciones al Oscar sin poder obtener el premio, pero en la ceremonia de 1994 la Academia le otorgó un Oscar honorífico y los asistentes le dieron una estruendosa ovación que aún se recuerda. Otras distinciones recibidas fueron dos Globos de Oro, uno honorífico y otro por El rey y yo, cuatro candidaturas para el premio BAFTA y un BAFTA honorífico en 1991, y el trofeo que obtuvo por toda su carrera en el Festival de Cannes de 1984. Falleció en 2007.

(Tomado de Cartelera Cine y Video, nro. 189)