Proyecto Palomas

Decir desde Palomas

Mar, 18/06/2019 - 17:03

Sara Más Farías es una periodista y comunicadora cubana que se ha destacado por crear contenidos a partir de sus conocimientos de la teoría de género. Sus trabajos son publicados por instituciones como la Agencia de Información de Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe y la Editorial de la Mujer.

Más ha participado en numerosos eventos nacionales e internacionales dentro y fuera de Cuba. Como coautora y editora ha trabajado en los libros En primera  persona (2010), Emprendedoras (2015) y Sobrevivientes (2017), publicados por la Editorial del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).

En los últimos años, esta periodista ha colaborado en la realización de documentales del Proyecto Palomas con textos que acompañan los testimonios de los entrevistados. Dichos audiovisuales han priorizado temas como la igualdad de género, la sexualidad, los derechos sexuales y reproductivos, y otros asuntos relativos a los derechos humanos.

Con el objetivo de hablar sobre sus aportes al Proyecto, Cubacine conversó con esta periodista, quien además compartió sus opiniones acerca del resto de su trabajo.

¿Cómo llega a escribir los textos para varios documentales de esta reconocida casa productora?

Establezco un vínculo de trabajo con el Proyecto, primeramente, por el acercamiento que tiene a los temas que me interesan profesionalmente. En segundo lugar, por la relación de amistad que tengo con Lizette Vila, su coordinadora, y con otras personas asociadas al centro que he conocido a lo largo del tiempo.

Mi colaboración se concreta por una solicitud expresa de Lizette de integrarme a escribir los textos del documental Mujeres… los poderes vitales del éxito. El objetivo era trabajar este guion desde una mirada de género y una posición feminista. Y pienso que logré cumplir con las expectativas trazadas. Tanto es así que después de eso han venido tres documentales más: Soy papá… de cualquier manera, Mujeres… de la basura al bienestar, y Mujeres… resiliencia, derechos a la vida, este último aún en desarrollo.

¿Qué implica el proceso de creación de los textos?

En ocasiones he realizado esta labor en conjunto con otra persona y usamos el lenguaje periodístico, con la síntesis que lo caracteriza. Creamos los textos según los temas abordados en los documentales. Su función es servir de enlace y apoyatura al contenido.

Pudiera pensarse que no hay un método en particular, pero al final establecemos una rutina de trabajo que permite organizarnos. Lo primero que hacemos es discutir el argumento y establecer diálogos con parte del equipo. A medida que construimos los textos, estos se enriquecen y varían de acuerdo con el camino que toma el propio documental.

Iguales de significativas son las visiones que aportan los entrevistados. Para ello mantenemos un canal de comunicación constante.

¿Hasta qué medida se siente identificada con Palomas?

Me siento plenamente identificada. Este proyecto acostumbra a tratar temas en los audiovisuales que para mí tienen un valor social muy grande. El equipo logra profundizarlos y convertirlos en un material novedoso usando todo tipo de recursos que van más allá del testimonio. Se apoyan en la fotografía, la posición de la cámara y otras manifestaciones artísticas para transmitir el mensaje.

Me conmueven los temas que tratan, tan importantes y poco comunes en los medios desde una mirada crítica. Abarcan desde el contexto hasta las vivencias de sus protagonistas. Aunque estos documentales tienen un alto nivel de convocatoria en sus momentos de estreno, aún son pocos explotados en otros canales de comunicación. Considero que la televisión, por ejemplo, pudiera transmitir más estos filmes. No es menos cierto que en los últimos tiempos han sido televisados algunos, pero queda mucho por hacer en relación con el tema. Lo mejor de todo es que todavía estamos a tiempo de que muchos documentales antiguos sean difundidos, pues no pierden su vigencia.

¿Cuáles serían, desde su criterio, los principales aciertos de esta casa productora?

Para mí sería, ante todo, el monitoreo que realiza de la realidad cubana, desde una mirada de equidad, de derechos humanos y justicia social. Y eso es importante de rescatar para el activismo social. De alguna manera esos documentales remueven las realidades para reflexionar, en medio de un contexto en el que existe un patrón de consumo audiovisual dominante.

Encontrar estos filmes con gran factura es resultado de un trabajo de equipo bien organizado y muy celoso con la calidad del producto terminado, las tomas, la música y cada detalle. Desde que comencé a colaborar con ellos me he percatado de que realizan una labor muy minuciosa. Eso es lo que permite y explica al mismo tiempo que, siendo un equipo tan pequeño, puedan hacer tantos trabajos y tener una actividad tan intensa.

Hábleme sobre sus retos y los del Proyecto.

En mi caso, en ocasiones me ubico en la posición de espectadora y pienso que pudiera hacerlo de otra manera. Luego de concluir una fase de trabajo, suelo distanciarme y analizar todo lo que he hecho desde otra perspectiva. Aún así, considero que desde mi pequeño aporte he intentado poner una mirada más objetiva y completa sobre los temas que se tratan. Y esta afirmación no partió de mí, sino del propio reconocimiento de Lizette hacia lo todo lo que he hecho.

En relación a Palomas pienso que aún quedan algunos. Sobre todo si enfatizamos en la necesidad de expandir los documentales a otros espacios que los programen de manera habitual. Pero seguir trabajando y hacerlo de la manera certera en que se ha hecho hasta el momento, es un reto que deben vencer diariamente y, desde mi criterio, cada día se encuentran más preparados para hacerlo.