Entrega del Premio Nacional de Cine

El Centro y yo

Mar, 09/07/2021

De los 60 años que está cumpliendo el Centro de Información del ICAIC, al menos 40 han visto mi colaboración cercana y directa. Pero es más lo que le debo que lo que he aportado en ese estrecho vínculo de varias décadas.

Con menos de 20 comencé a visitarlo y aprovecharme de sus servicios. Contar con un lugar que proveyera a periodistas y colaboradores vinculados al mundo del cine material de prensa, gráfica y documentación para su trabajo era algo que no todos los frentes del arte y la cultura entre nosotros se daban el lujo de poseer.

Todo eso en momentos cuando ni se soñaba con internet ni redes sociales que tanto facilitan hoy la labor de comunicadores y críticos. En aquella época (fines de los años setenta del siglo pasado) el Centro contaba con revistas especializadas y periódicos de todas partes del mundo en los que podía hallarse información variada y precisa sobre filmes, directores, actores y otros elementos del cine. Además, para quienes laboraban en la prensa plana, había siempre juegos de fotos disponibles y pressbooks cuando se trataba de estrenos significativos, ya fuera del patio o foráneos.

Su inolvidable coordinadora, Amelia Iglesias; la secretaria, Betsy; traductores como la recientemente desaparecida Ana Busquets o Moraima; y los presidentes sucesivos de esa área (José A. González, Eliseo “Lichi” Diego, Rafael Acosta de Arriba…) con la asistencia de Olga Outeiriño como jefa de despacho, mantenían el Centro a la vanguardia del ICAIC. Otras especialistas (como Diana León y Fátima, Michi Lamothe, et al.) se incorporarían en décadas siguientes.

Además de la mencionada hemeroteca con la prensa nacional y extranjera, se editaban unos folletos teóricos en los que brillaba el pensamiento de importantes intelectuales de todas partes del mundo, expertos en cine, que contribuía a ensanchar la cultura de periodistas y críticos.

Además, estaban programados en las mañanas, al menos par de veces a la semana, visionados previos de los estrenos semanales que permitían que el mismo día en que estos tenían lugar (los jueves) ya los comunicadores pudiéramos publicar nuestras notas en prensa plana, radio o TV en el caso de quienes trabajaban el diarismo, o lo hacían en medios que requirieran suficiente tiempo de entrega de los textos.

No faltaban, además, las frecuentes conferencias de prensa que respecto a las semanas de cine de los distintos países organizadas por la Cinemateca o el propio Centro contaban generalmente con delegaciones extranjeras. Cuando se inició el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano en 1979, el Centro resultó un aliado imprescindible, al punto de que los primeros boletines, impresos en mimeógrafo, partieron de allí. Tuve el honor de integrar sus iniciales equipos de prensa, bajo la jefatura del colega Carlos Galiano.

Yo era un asiduo al sexto piso, donde radicó durante mucho tiempo el Centro, después pasó a la acera del frente (hoy centro Fresa y Chocolate), y por último regresó al edificio, en el segundo piso. Comencé cubriendo cine para la radio, pero muy pronto pasé a colaborar en medios escritos, incluyendo la revista del organismo, Cine Cubano, o la que tuvo durante algunos años el lugar donde aún hoy trabajo, el Centro Provincial de Cine de Ciudad de La Habana y su mensuario Cine Guía.

Agradezco que el Centro me haya proporcionado herramientas precisas de trabajo durante varias décadas, mucho antes de que, a fines de los años noventa, pasara a trabajar contratado en varias áreas dentro del organismo, principalmente en relación con sus órganos de prensa.

Dicen que Amelia Iglesias, la simpática y diligente especialista principal del Centro en aquella etapa fundacional, cuando me veía casi a diario, aún vistiendo el uniforme de preuniverstario, investigando y haciendo consultas en la mesa habilitada para periodistas, le comentaba a Betsy, la secretaria: “Ese chiquito va a llegar lejos”.

No sé realmente cuánto ha sido el umbral alcanzado dentro del ya realmente largo trecho, pero lo cierto es que en ello ha desempeñado un rol protagónico el hoy sexagenario Centro de Información del ICAIC, un sitio para la cultura cinematográfica que sigue reinventándose.