José Maria Eça de Queirós

El cónsul desconocido

Vie, 19/07/2019 - 06:11

El filme cubano-portugués Nuestro cónsul en La Habana tuvo su presentación especial este miércoles en el cine 23 y 12. La película, realizada a propósito del centenario de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Portugal, fue presentada por su director, Francisco Manso. El realizador expresó su agradecimiento por la calurosa acogida que recibió durante todo el periodo que trabajó en nuestro país y, en especial, al Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos y la Oficina del Historiador de la Ciudad.

Nuestro cónsul… trata sobre el escritor portugués José Maria Eça de Queirós, a quien su carrera diplomática trajo a La Habana en 1872.

Manso explicó durante la presentación que el proyecto partió de una serie televisiva, por lo que resultó un poco complicado al tener que hacer muchos cortes para resumir en 2 horas y 15 minutos todo lo que se expone a lo largo de más de una decena de capítulos.

Interesados en conocer aún más sobre el filme, Cubacine conversó en exclusiva con este realizador minutos antes de la proyección.

Nuestro Cónsul en La Habana es una película de denuncia…

Sin dudas, entre las temáticas más importantes que se narran está la denuncia hacia la trata de hombres y mujeres que existía en Cuba durante el periodo que recrea el filme, específicamente, la de los trabajadores chinos que salían del Puerto de Macao con papeles portugueses y llegaban a la isla donde eran sometidos a trabajos forzados durante décadas.

En la película, además, se evidencia la situación de las autoridades españolas ante este hecho en particular, el descontento social por el gobierno y la guerra independentista que se libraba desde hacía años en favor de la emancipación.

Todos estos elementos impulsan la serie y se reflejan de igual manera en la versión cinematográfica. Por supuesto, a partir de estas problemáticas se introdujeron personajes y se agilizó la trama sin descuidar otras temáticas que surgen, igual de importantes, que en el serial pueden ser más desarrolladas y, sin embargo, en el largometraje, por cuestiones lógicas, son resumidas.

¿Cómo fue el rodaje en Cuba?

Nosotros filmamos unos días en Cuba. Realmente nos resultó difícil hacerlo durante más tiempo por cuestiones de presupuesto, pero tratamos de captar la esencia del siglo XIX cubano. Sobre todo nos interesamos en los exteriores, lugares importantes dentro de la vida social de ese periodo.

Resulta importante aclarar que en el caso de las escenas realizadas en los interiores, las más utilizadas fueron filmadas en Portugal, y se simula en todo momento el país donde tiene lugar la mayor parte de la trama, hecho que los propios cinéfilos cubanos podrán validar o no al ver el filme.

Para el rodaje en la isla contamos con la ayuda de instituciones como el ICAIC y la Oficina del Historiador y la del productor Inti Herrera. La colaboración de ellos fue primordial para el desarrollo satisfactorio del producto que finalmente se está televisando en Portugal y se estrena en este país. Al contar con pocos días, tuvimos que acelerar muchos procesos y estos pudieron ser resueltos por el apoyo cubano que recibí constantemente. Estoy muy agradecido y espero que en el futuro existan otras colaboraciones como esta.

¿Cuáles son sus expectativas en relación a la película que estamos a punto de ver?

Positivas. Espero que al público cubano le guste, que pueda sentirse identificado y conozca a la vez un poco más sobre su protagonista, un literato muy importante en nuestro país desconocido por sus funciones diplomáticas.  

Igual desearía que comenzara a televisarse la serie en Cuba para que las personas puedan involucrarse más con el proyecto. Hecho que no está lejano, pues la televisión pública portuguesa ha entrado en diálogos con el ICRT para concretar estas acciones. Hasta el momento solo falta resolver los subtítulos de cada uno de los capítulos.