T-34

Historia de un tanque soviético

Mié, 01/07/2020 - 08:00

En el espacio La Película del Sábado se exhibió el filme ruso T-34 (Aleksey Sidorov, 2019), en conmemoración de la victoria aliada sobre Alemania en 1945. El título del filme hace referencia al modelo de tanques usado durante el contrataque soviético contra las tropas nazis, razón por la cual solo mencionar su nombre constituye un símbolo de la lucha librada en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. Precisamente, la historia del filme se centra en las acciones llevadas a cabo por una tripulación de tanquistas comandada por Nikolay Ivushkin (Aleksander Petrov) y sus recurrentes enfrentamientos con los alemanes.

Después de perder una primera batalla, los tanquistas rusos son tomados prisioneros y convidados a reagruparse para reparar un maltrecho tanque modelo T-34. Vuelve a ser el carro de combate la principal motivación para los integrantes de las milicias soviéticas, que encuentran a sus compatriotas muertos y junto a ellos las municiones que les permitirán atacar.

Su plan de fuga funciona y los tanquistas emprenden un viaje donde sortean todo tipo de obstáculos, metáfora de la capacidad del T-34 para dominar la nieve o el fango sin atascarse. En su búsqueda, los alemanes propician el encuentro final. Frente a frente, el teniente Ivushkin y el capitán Klaus Jäger tienen la posibilidad de redimirse.

Su desafío es a muerte, sobre uno y otro está la carga de ambos ejércitos. En este último combate son decisivas las virtudes del carro de combate creado en 1941: fácil desplazamiento, efectiva potencia de fuego y un blindaje que lo protegía de los proyectiles con núcleo de tungsteno que disparaban los Panzer y los Tiger I.

Cuando la victoria para los rojos es indiscutible, el capitán Jäger extiende su mano y vuelven a relucir los sentimientos por los cuales ha transitado su relación con el teniente Ivushkin. En su gesto están contenidos tres posibles acciones: la oportunidad de llevarlo consigo en su caída definitiva, una muestra de respeto, o una solicitud de ayuda. Cualquiera de ellas queda en suspenso para que el sabor a victoria, aunque sea amargo, les quede en los labios a los obstinados tanquistas.

Este filme, convertido ya en uno de los más vistos en toda la historia del cine ruso, demuestra el grado de empatía con el tema y la carga humana que recrea la película. La obra cuenta con varios factores que aseguran este éxito, en primer lugar, un diseño de producción que permitió captar las complejidades históricas, militares, sociales y culturales del momento que estaban en juego; al mismo tiempo que intentó humanizar la trama al incorporarle la historia de amor entre el jefe de la escuadra y la traductora, conjuntamente con las virtudes de su dirección de arte, su diseño sonoro y la selección de locaciones. Contada con dinamismo, se trata de una historia muy atractiva que les permite a los espectadores actuales conocer relatos claves de la contienda bélica, así como algunos de sus protagonistas, como los tanques T-34.

(Tomado de Cartelera Cine y Video, no. 175)