Liuxander Ricardo Silva

“La luz azul”, cuento adaptado a la animación

Lun, 09/13/2021

La luz azul es la nueva producción de Animados ICAIC. Está basada en un cuento escrito por Balbina Sofía Otero León y su guion fue adaptado por Raúl Cuesta Pupo. Liuxander Ricardo Silva, su director, es realizador independiente, así como animador de varias obras con las que ha obtenido diversos premios en festivales y eventos nacionales e internacionales.

De hecho, recientemente este realizador obtuvo un premio por el cortometraje Humger en el Festival de Cine Independiente de Dubai. Asimismo, ganó mención especial por mejor animación en el Bucharest ShortCut Cinefest (2021) y mención honorífica en el American Golden Picture lnternational Film Festival en Jacksonville, Florida (2020) y fue semifinalista en el lndie Short Fest en California (2020).

El sugerente título La luz azul hará volar la imaginación de muchos y retomar —quizás— sueños e historias de niños y contadas por nuestros abuelos. Sobre esta obra, conversamos con su director.

¿Cómo surge la idea de realizar el cortometraje La luz azul con Animados ICAIC?

Inicialmente la idea de este proyecto surgió cuando la escritora Balbina Sofía Otero me solicitó crear unas ilustraciones para un pequeño libro de cuentos infantiles. Al leerlos, me pareció interesante la idea de llevarlo al campo de la animación. Entonces, en el momento en que Aramís Acosta, productor de Animados ICAIC, me hizo la propuesta de que presentara algún proyecto, no dudé en proponerle esta idea que ya habíamos colegiado con anterioridad entre Balbina y yo. A esto se sumaron varios amigos, que no dudaron en apoyarnos.

Háblanos acerca de la trama de esta obra.

La trama es bastante sencilla, aunque no por ello menos interesante. Gira en torno a la experiencia que tiene un niño en compañía de su cachorro, cuando es atraído por una extraña luz azul en medio de la noche. En un ambiente campestre tienen la oportunidad de encontrarse con un mago que viene de otro mundo, con el que iniciarán una charla en la que conocerán cosas interesantes de ambos mundos.

¿Qué te inspiró a realizarla?

Creo que la manera en que Balbina desarrolló sus personajes, los diálogos y ese tipo de cosas. Me recordaban mucho a mí, a mis experiencias de niño, a toda esa fantasía que un niño puede encontrar en las cosas pequeñas, sobre todo si gran parte de su tiempo se lo ha pasado jugando en soledad, rodeado de animales y la naturaleza propia del campo. Sentí una gran conexión con estos personajes.

¿Qué técnicas de animación están empleando?

Básicamente estamos empleando la animación 2D tradicional, o más bien tradigital, como se le suele llamar actualmente, ya que está realizada en soporte digital, pero animando dibujo a dibujo, como se hacía anteriormente sobre el papel. A diferencia de otras producciones que hacen usos de técnicas como la 3D o el stop motion, el animador 2D debe tener buenos conocimientos sobre el volumen y apariencia de los objetos y personajes que interactúan dentro de una escena animada, en otras palabras, debe ser un buen dibujante. Esto implica un poco más de trabajo y esfuerzo, pero nos ayuda a hacer uso de esta maravillosa técnica de animación con el fin de aprender y elevar a otro nivel este género en nuestro país, como ocurre en otras partes del mundo. Queremos que en Cuba crezca y también mejore este arte.

Coméntame sobre la concepción de los personajes. Sé que hay un mago llamado Melquiades, un niño… ¿Qué enseñanza o valores quisieras reflejar?

Como comenté, todo fue a partir de la obra literaria que había escrito Balbina. Sentí una gran conexión con estos personajes y sus historias, con personalidades bien definidas y una trama interesante, llena de magia y aventuras que no siempre puedes encontrar en la literatura actual en nuestro país, sobre todo si está dirigida a un público infantil. Ya no se ve mucho de esto.

Un mago que me recuerda en cierto modo a mi bisabuelo alrededor de un mechero junto a todos sus hijos y nietos sentados, escuchando sus historias de antaño que se hacían interminables y dejaban con ganas de seguir toda la noche oyéndolas.

Me gustaría que los niños y jóvenes conocieran de estas experiencias vividas por los más adultos. Acercarlos a un pasado lleno de buenos valores que también son parte de nuestra vida cotidiana actual: el amor a la familia, a los amigos, a la naturaleza y todo cuanto nos rodea y, sobre todo, el respeto a esos valores. La vida en sí misma esconde maravillosos secretos aún por descubrir. Es hermoso compartir todo cuanto habita en ella y poder ser parte de este mundo.

¿Cómo está conformado el equipo de realización?

Somos un equipo bastante pequeño. Algunos de nosotros venimos de otros trabajos. Unos son profesores de universidad, otros laboran en la radio, son artistas independientes o instructores de arte, pero siempre trabajando unidos en nuestro proyecto, mediante internet, unos a tiempo completo y otros a medio tiempo.

¿Estás satisfecho con esta realización y la alianza con Animados ICAIC?

Casi nunca estoy satisfecho con los trabajos que realizo. Soy en extremo autocrítico y siempre veo cosas que definitivamente me habría gustado mejorar o hacerlas de otra manera, pero, lamentablemente, estamos hablando de una obra que no puedes darte el lujo de demorar.

A veces debemos hacer concesiones, y aquello que pensabas en un principio se va transformando en el camino. Otras veces no cuentas con todos los recursos que necesitas para sacar adelante tu proyecto, o te falta personal capacitado en las diferentes áreas para que el trabajo esté a la altura de lo que has soñado.

En resumen, es algo que no depende solo de uno, sino de muchos factores que no siempre están a tu alcance. Pero, en sentido general, creo que el trabajo va por muy buen camino.

Con respecto a la alianza con Animados ICAIC, creo que es un comienzo que podría ir mejorando poco a poco. Se necesitan mejoras en muchos aspectos, sobre todo en la parte económica. La realización de una producción animada requiere de suficiente capital monetario, como de personal capacitado para que sea realizable, pero confío en que este podría ser un nuevo camino para los artistas y para el futuro de la animación en Cuba.

Este arte se está abriendo en un nuevo y amplio campo de posibilidades para los artistas visuales del mundo entero. Son cada vez más los que optan por esta carrera en universidades internacionales, y creo que es tiempo de que también se haga en nuestro país. Las oportunidades de empleo en este sector son mayores, incluso, a distancia. Ya no importa de dónde seas ni dónde vivas, lo importante son las capacidades y disposición de cada persona.

En Cuba la industria cinematográfica avanzará en algún momento hacia ese mismo camino. Aspiro a que juntos podamos ayudar a otros a realizar sus sueños y que más personas se decidan a trabajar en este campo de la animación, sobre todo los más jóvenes.

(Foto: cortesìa de la autora)