Exposición de Julio Breff en la sala Mateo Torriente de la UNEAC

Exposición de Julio Breff en la sala Mateo Torriente de la UNEACPor: Roberto Gil Esteban
17 de diciembre del 2004

El jueves 16 de diciembre quedó inaugurado el Salón de Arte Naif en Cienfuegos y junto a este, en la Sala Mateo Torriente de la UNEAC, se muestra la exposición titulada “Una proposición indecente” del destacado pintor holguinero Julio Breff.

Julio nos visitó durante el desarrollo del Salón, y además de ser jurado del mismo impartió, en el Evento Teórico una “clase magistral”, (no se pudiera llamar de otra manera), sobre su obra plástica, colmada de la magia del arte sincero; Sila Quintana, especialista del Centro de Arte y curadora de la muestra expresa en las palabras del catálogo:

“No hace falta conocerlo para saberlo amigo, para sentir en sus palabras la cordial sonoridad de un hombre que nació en el monte y que se siente parte de ese entorno, del que se alimenta y al que le devuelve, en pago a esa generosidad, sus más caros sueños.

Deudor de un arte difícil de encasillar, que practica desde los años 80, se presenta por primera vez en Cienfuegos con “Una proposición indecente”, exposición formada por doce óleos sobre lienzo, que no sobrepasan el mediano formato. Es verdad que lo de Breff no tiene nombre, pero si mucho sabor criollo presente en cada uno de esos cuadros, donde, con ingenuidad y sabiduría ha llevado las vivencias del campo cubano, o mejor como él mismo dice a, “los guajiros modernos”, aderezados con los conflictos (alegrías y penas), que genera el desarrollo y la forma tan peculiar de enfrentamiento desde la cotidianidad.

Títulos como “Lo bueno del apagón”, “Clonación”, “Ley de ajuste”, “Palma barrigona”, y otras, nos brindan una oportunidad única para reír y también pensar, pues este hombre nos entrega en cada una de ellas, ese mundo cambiante en el que el cine, la radio, la televisión, la tecnología y la ciencia, conviven con ese olor del lechón asado y el cielo limpio y azul o una noche estrellada poblada por seres felices. Su discurso, que en apariencia nos pudiera parecer simplista, lleva en sí el valor de síntesis de la cultura popular, en la que cada elemento, dispuesto en ese espacio tremendamente mágico, cumple su función y crece en esa espontaneidad que lo enriquece.

Tiene el don del cronista y el alma de poeta, capaz de trasmitirnos incontables emociones y de llevarnos a desear ser parte de esos parajes fabulados y fantasiosos, que bajo el sello de su personal estilo, crecen sin parar. Por tu pureza y sinceridad, gracias, por defender desde tu arte la nacionalidad cubana, gracias, por sentirte orgulloso de ser un artista naif, dueño del color y las mil y una fantasmagorías.

Esta muestra que se pudiera titular “especialísima” para los que gustan del primitivismo, o arte naif, o como se le quiera llamar al arte popular o de los “no estudiados”, estará presente para despedir el 2004 y hasta mediados de enero en esta sala, es un regalo de Julio Breff quien desde Levisa en Holguín supo traernos lo mejor de sí como regalo de fin de año.

60 años de Palabras a los intelectuales

Curiosidades

Calle B. Revista Cultural de Cumanayagua