Teatro Tomas Terry, más de un siglo conservando sus mejores galas

Teatro Tomas Terry, más de un siglo conservando sus mejores galas
Por: Yudith López Ramos
12 de mayo del 2008
 
Dicen que el tiempo, implacable y destructor, suele mutilar todo a su paso; sin embargo, a veces los pequeños sueños persisten y se convierten en obras sólidas, regias, inmortales. Tal es el caso del teatro Tomás Terry de Cienfuegos cuya exquisita arquitectura, impregna el entorno de magia y suntuosidad por desafiar al tiempo, al conservar sus mejores galas durante más de un siglo.

Esa institución parecía destinada a la eternidad desde que los herederos de Don Tomás Terry pusieron la primera piedra en 1887 frente al parque José Martí, otrora Plaza de Armas de este territorio, acción que marcó el nacimiento de un coliseo ecléctico de elegante configuración.Su imponente fisonomía de mil 892 metros cuadrados, responde al estilo de teatro italiano cuya distribución en herradura ubica al público en cuatro niveles, siempre de frente al escenario, en 300 lunetas y 21 palcos, que acogen a mil 200 espectadores. 
 
No podría imaginar Don Tomas Terry que, después de 118 años, se abrieran continuamente las puertas del inmueble con su original sistema tecnológico de tramoyas y bambalinas funcionando en perfecto estado. Como fiel exponente del arte de ayer y hoy, permanece incólume el decorado que muestra, en techos y paredes, las pinturas murales realizadas por el artista filipino-madrileño Camilo Salaya Toro y el mascarón alegórico a la comedia, incorporado sobre el escenario por Mateo Torriente Bécquer, en 1965.
 
La estatua de mármol del noble cienfueguero cuyo patrimonio sirvió de presupuesto para la construcción del mayor coliseo de la ciudad, junto a los tres mascarones de mosaicos de cerámica, confeccionados por la casa Salviatti, de Venecia, que adornan la parte superior de la fachada, reciben a cada espectador.Cada rincón del escenario atesora el recuerdo del paso de prestigiosas figuras como la cubana Alicia Alonso, el Ballet Nacional de Cuba, el Conjunto Folklórico de Oriente, Codanza y el Ballet Lizt Alfonso, junto a muchas otras personalidades representativas del arte universal.
 
Entre las distinciones que prestigian y realzan el valor artístico de este pilar de la cultura cubana se encuentra su reconocimiento como Monumento Nacional, otorgado en 1978, lauro que se complementa al figurar entre los lugares situados en el centro urbano de la ciudad y por el que se le otorgara el título a Cienfuegos de Patrimonio Cultural de la Humanidad en el 2005.Los cienfuegueros viven orgullosos de esta joya arquitectónica y defienden su autenticidad con excelente cuidado, manejo y uso de la misma, de ahí que haya merecido el Premio Nacional de Conservación 2008. 

 

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